Menu
Radio Cumbre - En la Cumbre de la Comunicación

Bioseguridad como combate a la gripe aviar - Dr. Hernán Rojas (*)

El crecimiento en la producción de alimentos es significativo y, en el caso de Paraguay, la inversión y el progreso es notable en varias culturas. En el caso del rubro avícola —tanto para la obtención de carne y huevos— el sector privado trabaja muy bien, ya que busca conocer la coyuntura regional y cómo reaccionar ante posibles enemigos, como la gripe aviar que, a pesar de no presentarse en el país, merece singular atención.

 BIOSEGURIDAD GRIPE AVIAR

Uno de los puntos clave en una explotación avícola es la bioseguridad, la cual garantizará la culminación del ciclo productivo con éxito, para ofrecer alimentos inocuos al mercado. Cabe destacar que este ítem tiene como objetivo evitar el ingreso de agentes patógenos a los establecimientos que afecten la producción.

En países como Brasil y Argentina, dedicados a la exportación de carne de aves, la fortaleza de sus servicios sanitarios y del sector privado posibilita dar respuestas efectivas ante posibles brotes de enfermedades. Lo mismo ocurre con Chile, que en dos ocasiones tuvo que lidiar con la gripe aviar. En cualquiera de los casos, las barreras sanitarias y un protocolo férreo en las granjas posibilitarán proseguir con el negocio, dejando de lado los riesgos.

SITUACIÓN LOCAL

Hoy en día, Paraguay está trabajando muy bien en la producción de aves, debido a que el sector busca conocer la situación regional de este rubro. Igualmente, a pesar de no contar con la enfermedad de la gripe aviar, se anticipa a su enemigo para conocer la estrategia a utilizar y cómo reaccionar al problema. Esta es la primera señal. Por otra parte, los productores paraguayos están interesados en ir dando pasos hacia adelante en forma privada y con el servicio sanitario oficial.

INVERSIÓN PARA PROTECCIÓN

El productor de aves debe tener conciencia de que la bioseguridad representa una inversión, no un gasto. Es fundamental identificar muy bien todos los flujos y rutas que pueden transportar a un virus hacia las poblaciones de aves y asegurarse que cada una de las formas, en las cuales potencialmente podría estar el virus, estén mitigadas (personas, camiones, aves vivas, aves silvestres). Es prioritario proteger los lugares donde están las aves y evitar que nada ingrese a los galpones.

La bioseguridad implica un manejo diferenciado de las aves, ya que en los sitios de producción no puede permitirse ningún tipo de contaminación.

INEFICACIA DE LAS VACUNAS

Por la variabilidad de las mutaciones del virus es muy difícil tener una sola vacuna preventiva disponible. Por tal motivo, no se recomienda su uso. Además, la vacuna por sí sola no resuelve el problema, sino que, además, debe ir acompañada de otras estrategias. En Chile, por ejemplo, con los dos brotes de gripe aviar las aves no fueron inmunizadas, a pesar de plantearse como opción. El país no decidió utilizar la vacuna y fue la mejor decisión.

La gripe aviar ataca a pollos, pavos, gansos, entre otras. Mientras más bajo el nivel de bioseguridad, mayor estrés o contacto con aves silvestres, aumenta la probabilidad de diseminación de la enfermedad.

El lugar natural de vida del virus es en la población de aves silvestres y, por el contacto con aves domésticas, existen distintas sepas del virus. Por ende, hay que evitar que aves silvestres tomen contacto con las domésticas.

(*) Director del Servicio de Bioseguridad y Calidad Alimentaria - Chile.

ABC COLOR

Modificado por última vez enJueves, 29 Junio 2017 17:57
volver arriba