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Control del marandová en mandioca - Ing. Agr. Moisés Vega Villalba (*)

El marandová es una de las principales plagas que afectan las plantaciones de mandioca, dada su gran capacidad de consumo foliar. En ataques severos y reinfestación tiene incidencia negativa en la producción de raíces y el contenido de almidón.

El marandová es una plaga de habitual presencia en cultivos de mandioca, cuya población es contrarrestada mediante la acción de diversos insectos y microorganismos benéficos que, ejerciendo un control natural, equilibran los posibles niveles de daños. Es una plaga de aparición esporádica y en forma cíclica cada dos a cinco años, conforme se presenten condiciones predisponentes

Entre las probables causas y severidad en niveles de daños se puntualizan factores climáticos que favorecen la aparición y alta tasa de multiplicación. La gran capacidad migratoria permite a los insectos adultos desplazarse a grandes distancias. Asimismo, el aumento del área de cultivo de mandioca es una abundante fuente de alimento para la dispersión, establecimiento y proliferación de plagas y pestes. El uso continuo y reiterativo de pesticidas para el control químico, va reduciendo hasta eliminar la población benéfica, a la vez de propiciar la resistencia de la plaga al producto o principio activo utilizado.

Otro factor preponderante y que predispone la aparición de esta plaga es el monocultivo y la escasa o nula rotación, sumado a la falta de mantener la limpieza oportuna del cultivo desde la brotación hasta el cierre del follaje. Estos sirven de fuentes y sitios en los que se hospedan, multiplican y sobreviven numerosas plagas y patógenos.

CONTROL PREVENTIVO

Las medidas de control se basan en prácticas culturales y el uso de productos de baja toxicidad que permitan mantener la población de enemigos naturales de esta plaga.

Se recomienda al productor la inspección semanal del cultivo para determinar medidas de control; destrucción manual de larvas mediante revisiones planta por planta e hilera; rotación de cultivos; cultivos intercalados (ejemplo: 10 liños de mandioca + 5 liños de maíz u otra especie); eliminación de malezas y plantas hospederas dentro y en el entorno del cultivo; instalación de trampas luminosas en el entorno de la plantación, colocando una fuente humedecida con aceite y un foco sujetado a un horcón; lo cual permite la captura y conteo para monitorear la población de insectos adultos (mariposa de color ceniza y puntos anaranjados fosforescentes en las alas y que son atraídos por la luz).

CONTROL BIOLÓGICO Y QUÍMICO

Como principio general, para el control químico se debería optar por la aplicación de aquellos con menor fitotoxicidad, tal es el caso de los denominados “productos biológicos”, que al ser aplicados sobre las orugas actúan parasitando huevos, larvas o como inhibidores de la función digestiva y, al cabo de cuatro a cinco días, mueren de inanición (hambre). El control más efectivo se da cuando las orugas son pequeñas (1.º al 3.º instar o tamaño de larvas) y se encuentren en número de 3 a 5 por planta.

Se obtuvieron controles eficientes con el uso de productos biológicos, aplicados en las horas frescas del día y de preferencia en larvas pequeñas (de 1.º al 3.º estado larval), tales como: preparados a base de la bacteria Bacillus thuringiensis (Bt), en dosis de 2 a 3 g/l de agua.

Otros productos de baja toxicidad (franja verde - Clase IV) que demuestran eficacia de control son: Triflumurón 48 %, aplicado en dosis de5 cc por 20 l de agua, mezclado con aceite mineral para mayor adherencia y efectividad. El Diflubenzurón 48 %, formulación granulada o líquida, mezclado con aceite mineral para mejorar la eficiencia y efectividad (al 0,2 % del volumen de caldo a aplicar); ambos no son fitotóxicos a loscultivos y a la dosis recomendada.

Una vez que dichos preparados son ingeridos por las orugas, actúan interfiriendo el mecanismo de formación de la quitina e inhibiendo el desarrollo de las larvas u orugas. Efectos más drásticos se logran aplicando en las primeras etapas del ciclo evolutivo (en larvas de 1.° al 3.º instar).

CICLO DE LA PLAGA

El marandová, a partir del huevo, pasa por cinco etapas o instares larvales, siendo el 4.° y 5.° instares los más agresivos y grandes devoradores del follaje; luego caen al suelo donde forman y pasan la fase de pupa, del cual emergerán los lepidópteros adultos, que reiniciarán el siguiente ciclo biológico del insecto (huevo, larva u oruga, pupa y adulto).

El control más efectivo se da en larvas de tamaño pequeño (1.º al 3.er estado de desarrollo o instar) y cuando encontramos entre tres a cuatro larvitas por planta. Las orugas llegan al 4.° y 5.° instar cuando cada una ya ha consumido ocho a 10 hojas de mandioca, causando gran parte del daño al follaje, atrasos en el desarrollo de la planta, cuya recuperación depende a su vez de otras variables (clima, fertilidad del suelo, plantación limpia sin malezas).

OTRAS CONSIDERACIONES

Tener en cuenta y aplicar las medidas preventivas, un manejo adecuado y buenas prácticas de cultivo son el mejor aliado en el combate a plagas y enfermedades. El control con productos químicos debería ser la última opción o decisión para enfrentar la problemática fitosanitaria y, eventualmente, en casos de un masivo ataque y agresividad (más de cinco a 10 orugas por planta).

(*) Técnico especialista agrícola.

ABC RURAL

Modificado por última vez enMiércoles, 23 Enero 2019 15:38
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