Menu
Radio Cumbre - En la Cumbre de la Comunicación

¿QUIEN SE PREOCUPA POR LOS ADOLESCENTES Y JÓVENES RURALES?

Hoy día Todos, absolutamente todos nos preocupamos de los NIÑOS DE LA CALLE. Realmente es un problema social que aqueja a varios países “tercermundistas” “subdesarrollados” “rezagados” “emergentes” “del sur” “menos avanzados” llámese cualquiera de los códigos mencionados, como nos indican los “desarrollados”.

 Pero, ¿quién recuerda, quién se preocupa de los adolescentes rurales?, ¿Quién incentiva o estimula para iniciar un proceso concienciación y de su participación para que el día de mañana se constituya en actor del desarrollo en su propia comunidad?

¿Quién se preocupa a prepararlo para llegar a cumplir sus sueños, sus expectativas? Prepararlo a vivir dignamente en el campo.

La escasa participación de los jóvenes en los trabajos de desarrollo comunitario sigue siendo limitada o nula. Tal vez no encuentran oportunidades o, dicho de otra manera no existe de líderes o instituciones, convincentes que sepan motivarlos a constituirse en actores de su propio desarrollo y de su comunidad.

Entonces se debe enfatizar la educación con los niños y adolescentes rurales (mujeres y varones)

11.2. Trabajo de extensión con la niñez, la juventud y las mujeres rurales.


Cualidades de PERSONAS que necesitan. Perfil del Profesional

En un encuentro realizado con los mismos, manifestaron, la actitud y/o cualidades de personas líderes, que necesitan los jóvenes para influenciar en ellos y así, motivarlos para participar en sus comunidades.

A continuación se presenta algunas expresiones y/o deseos del perfil de liderazgos que necesitan:

“queremos observar en las personas”:

- Un verdadero líder, activo, sobre todo coherente con lo que dice y hace; porque hoy en día la gente ya no cree más solo en lo que se dice, sino como uno vive y actúa. Debe cuidar su conducta personal, debe dar testimonio de vida. Su estilo de vida debe demostrar hechos y no palabras. Debe estar motivado y comprometido con lo que dice y busca.

“espíritu joven y motivador”:

- Debe tener fuerza y entusiasmo para que los objetivos puedan ser alcanzados. Aceptar a las personas con sus defectos y errores. Saber hablar y escuchar. Saber motivar a participar a los jóvenes, esto se logra si es que se inspira confianza. Desarrollar el don de la PACIENCIA. Tener un corazón y espíritu joven. Hablar con mucha convicción, para convencer a los demás y cambiar la manera de vivir.

“democrático e integrador”:

Dinámico, creativo e innovador. Inteligente y amigable. Saber integrar a los educando. Inspirar confianza. Capacidad de sensibilizar a las personas. Democrático y convincente. Responsable y honesto. Tener conocimiento de la situación de la comunidad. Hablar de temas actuales y coherentes con la realidad de los jóvenes.

“actitud constructiva”:

Organizado y entusiasta con sus ideas y proyectos. Alegre y divertido. Solidario, despojarse de su egoísmo. Influenciar en aspectos positivos. Actitud positiva, ver el lado bueno y ser motivador del grupo. Asignar tareas e incentivar el trabajo en grupo.

“comprometido con la causa”:

Humilde y comprensivo. Que tenga carisma. Se interese por el bien común. Tener ideales y luchar seriamente por ella. Ser comprometido con ella.

Ser prudente. Capaz de resolver conflicto de intereses. Saber comunicar sus ideas basados en la reflexión, con vocabularios claros y entendibles.


Debe tener sueños, ideales y por sobretodo, mucho sentimiento.

La participación será siendo escasa o nula, sino va acompañado de buena motivación e incentivos.

Urge y es necesario, empezar por el desarrollo humano a través de una concienciación y educación, empezando desde el núcleo familiar y proyectarse a nivel de comunidad. Y, una capacitación permanente de los actores, incorporando dentro del proceso a los adolescentes y jóvenes (varón, mujer). Estas acciones deben ser la primera misión de toda organización.

Lastimosamente, es la clase etaria más olvidada. Muy especialmente, aquel hijo de campesino que no tiene la oportunidad de seguir sus estudios. O, simplemente prefiere la opción de desarrollar sus habilidades, sus destrezas, fortaleciéndose en él la vocación de seguir trabajando la tierra.

Ese adolescente, ese joven que vive y trabaja en las unidades familiares forma parte una sociedad tan importante. En Él descansa recuperar la prosperidad rural. Es Él el que día de mañana será protagonista, de proveer los productos agropecuarios para satisfacer las necesidades alimentarias a la población.

Pero, nadie le motiva, nadie le incentiva, nadie le enseña ni le orienta. Se encuentra tácito. Olvidado, con ésa pequeña riqueza de conocimiento y destreza que adquirió, observando cómo hacen sus mayores.

Necesita un empujón, un apoyo para constituirse a corto o mediano plazo en un actor empresario, administrando fincas modelos con producción competitiva y eficiente mediante una buena orientación y capacitación y así vivir dignamente en el campo.

Es tiempo, que empecemos a dedicarle o incorporarle como uno de los componentes principales de todo programa o proyecto que se desea desarrollar. Valorar su protagonismo y darle la dedicación que se merece, es responsabilidad de todos. La misma debe surgir en las organizaciones que se encuentran en las comunidades. Desde el ámbito que nos compete, debemos buscar y encontrar todas las estrategias necesarias.

Los dirigentes y asociados deben tener una visualización más integral. No solo priorizar la producción, sino ir incorporando otros valores y recursos para mejorar las condiciones de vida. El sentimiento a la familia y al trabajo, la disciplina, el respeto, la solidaridad, recuperar la confianza y fortalecer el trabajo asociativo.

Para ello, es necesario, la presencia de buenos animadores o profesionales, lideres convencidos y comprometidos que busca el bienestar de la comunidad y del país, que realmente anhelan transformar ésta sociedad.

No permitamos que el equipo del AGRO descienda

El equipo del AGRO, está descendiendo. Aquel equipo esperanzador del desarrollo y crecimiento económico de la familia, de la comunidad y del país está agonizando.

No tuvimos o no vimos un lugar, una oportunidad para preparar el semillero. Nos hemos descuidado. No nos preocupamos, no le dimos la importancia. No hemos dimensionado. Seguimos estando en la indiferencia con ésta clase etaria rural (adolescente rural) que constituye un buen semillero, es el futuro (preparándolo mental y actitudinalmente) para constituirse en un buen dirigente de una organización de carácter socioeconómica, un empresario productor profesionalizado, motivado de seguir trabajando en el campo.

Hay semillas, pero en el sobrado, en el tambor, en el silo. El almácigo y el vivero están vacíos. Continua vacío.

La FORMACION Y PROFESIONALIZACION DE LOS JOVENES

Despertar la conciencia de la gente, a ser protagonistas de su propio desarrollo, es el rol de toda organización. Formar recursos humanos, capacitarlos, profesionalizar a los productores, a los hijos de ellos, incentivando y desarrollando vocaciones, que les permita tener un oficio una profesión relacionada al sector de modo a dinamizar la economía local con la prestación de servicios; crear fuente de trabajo en la comunidad mediante cadenas productivas, diversificando la producción, dando valor agregado a los productos. Son condiciones importantes que las organizaciones deberán administrar, para que la comunidad vaya incorporándose al trabajo colectivo. Es un compromiso que tienen.


Motivar, incentivar la participación de toda la población, ampliando sus conocimientos, mejorando sus habilidades, convirtiéndose en actores profesionales en el ámbito de su territorio, mediante los servicios de educación y capacitación que debe ofrecer una organización formal. Ofrecer oportunidad a hijos de socios, adolescentes y jóvenes de la comunidad a aprender y/o mejorar el modo de trabajar la tierra, que desde su infancia viene observando y que de alguna manera lo viene haciendo al lado de sus padres.

Todo un desafío para la Extensión Rural. Recuperar

Un trabajo loable que en la década del 40 se ha iniciado en Paraguay es la acción con los jóvenes rurales. La organización juvenil fue iniciada en el Paraguay por el Crédito Agrícola de Habilitación, creando a partir de 1949 clubes femeninos entre las hijas y esposas de los prestatarios bajo la denominación de “Clubes Agro”

Posteriormente, el Servicio de Extensión Agrícola se suma al movimiento juvenil agrario paraguayo creando – en el mes de marzo de 1953 – en la ciudad de Encarnación, el primer Club Agrario Juvenil del Paraguay.

El programa de Clubes Agrarios Juveniles en el Paraguay se desarrolló rápidamente con el nombre de Clubes 4-C. El mismo adoptó como emblema un trébol de 4 hojas, llevando impreso una “C” en cada pétalo, que significan: CABEZA, CORAZON, CAPACIDAD y COOPERACION.

¿Qué significan los4C?

Mi cabeza para pensar mejor
Mi corazón para sentir mejor
Mi capacidad para producir mejor

Mi cooperación para servir mejor a mi familia, a mi comunidad, a mi patria y a Dios

Los Clubes son organizaciones de niños, jóvenes y amas de casas constituidas para aprender haciendo mejores y nuevas prácticas agropecuarias, económicas, sociales, cívicas y morales del hogar y de la vida comunitaria; para mejorar el nivel de vida propio, de la familia y de la comunidad.

Constituyen la base para la formación de la persona en desarrollar valores, actitudes, conocimiento o destrezas preparando al individuo para tener una visión de la vida.

Sus objetivos son:

• Ejercitar la vida de asociación, en grupo y la acción cooperativa; enseñar las ventajas y necesidades de las mismas en la vida del hogar y la comunidad.

• Promover a los jóvenes y amas de casa en el desenvolvimiento para el trabajo rural, los quehaceres domésticos, la vida en la comunidad; para desarrollar una conciencia cívica y para ejercitar las responsabilidades en sus actos.

• Dar a sus miembros la oportunidad de aprender haciendo durante el desarrollo de los trabajos
• Promover el mejoramiento del nivel de vida en el hogar y en la comunidad

• Promover en los socios ambiciones dignas y el deseo constante de seguir aprendiendo y de superarse.

• Participar en programas con actividades diversas y variadas, tales como: giras, excursiones, demostraciones prácticas de trabajos, recreaciones, fiestas, campamentos, competiciones y ferias.

• Apreciar y valorar los recursos naturales y constituirse con los socios en celosos defensores e inteligentes usuarios de los mismos.

• Promover y desarrollar proyectos que contribuyan a complementar el presupuesto familiar y crear fuentes de ingreso.

¡Cuántos buenos líderes produjeron éste programa! Agricultores lideres, con mentalidad y actitud diferente de enfocar la vida rural. Las tareas agropecuarias las enfocaban con mucha profesionalidad, llevando a la práctica las orientaciones recibidas de los técnicos en cada semana de encuentro de capacitación.


Hoy día sería interesante recuperar e insistir el trabajo con los adolescentes y jóvenes.

Más aun donde la cultura de se caracteriza por:

- La indiferencia.
- Cultura inmediatista.
- Sin programas a largo plazo.
- No existe apego personal, familiar y comunitario.
- Las relaciones se consideran objetos de consumo.

- Situaciones precarias que afecta la dignidad de las mujeres.
- Niñas y adolescentes sometidas a múltiples violencia.
- Tráfico, servidumbre, acoso.
- Desigualdades (trabajo, política, economía).
- La publicidad manipula la mente conduce ilusoriamente.
- Cultura del consumo afecta a las nuevas generaciones.

- Se crece y se vive sin referencia a los valores.
- Hay nuevos estilos de vida, maneras de pensar, nuevas formas de relacionamiento.

- Cultura urbana (hibrida, dinámica, estilo de vida).
- Cultura sub-urbana (punto de grandes migraciones, mayoría pobre, alrededor de grandes ciudades).

Situación económica

- Logro de la GLOBALIZACION integración: Económico, político, cultural, comunicacional
- Su dimensión más extendida: La economía.
- Privilegia lucro-Estimula la competencia.

- Concentración de poder y riqueza.
- Una globalización sin solidaridad afecta negativamente a los más pobres.
- Exclusión de los no suficientemente capacitados e informados.
- Aumento de desigualdades.
- Pobreza de conocimiento, uso y acceso a tecnología.
- Comunidades indígenas que no son tratadas con igualdad.

- Mujeres excluidas en razón de sexo, raza, situación económica.
- Jóvenes reciben educación de baja calidad.
- No tienen oportunidades en el mercado laboral.
- Personas que sobreviven en el mercado informal.
- Niños/as sometidas a la prostitución infantil.
- Existe un nuevo hecho: La exclusión social.

- Los excluidos son “sobrantes” “Desechables”.
- Ancianos que ya no producen, rechazados en su propia familia.
- Las instituciones transnacionales se fortalecen.
- Las industrias extractivas no respetan los derechos económicos, sociales, culturales, ambientales.
- La globalización debe enmarcarse a la

- Solidaridad.

Medio ambiente

- La naturaleza continua siendo agredida.
- La tierra depredada.
- Las aguas son tratadas como objeto de mercancía.
- Devastación ambiental de la amazona.
- El deshielo del ártico. Afecta el ecosistema.
- Calentamiento global.

¿Cómo?

Iniciemos nosotros los facilitadores haciendo un mea culpa

En una reunión realizada en el Distrito de Altos, Dpto. de Cordillera con productores de la zona, preguntamos a los participantes del porqué la poca presencia de niños, adolescentes y jóvenes.


La respuesta fue contundente: el mensaje de la invitación era para productores/as. Acusando a los técnicos, que las invitaciones nunca fueron dirigidas a los actores mencionados de manera a sensibilizarlos y de alguna manera procurar asistir a las reuniones.

Es cierto. Tal vez nos olvidamos o no lo ponemos en práctica nuestra filosofía de la extensión “Desarrollar a las personas antes que las cosas”, empezando por el núcleo familiar.

Al iniciar nuestra tarea en una comunidad lo primero a enfatizar y difundir es la naturaleza de la extensión: ser eminentemente educativa, priorizando uno de sus principios “desarrollar al hombre, tener como finalidad a la familia”.

Empecemos concientizando a la familia, invitando a participar en todos los eventos de educación y capacitación. Aquel adolescente o joven que participa en las jornadas de capacitación técnica que se ofrece en la comunidad. De ahí podrán surgir vocaciones profesionales, ser ingeniero agrónomo, médico veterinario. Lic. En Administración Agropecuaria o un excelente práctico en injerto, inseminación, apicultor, habilidades en manualidades, conocimiento en la preparación de alimentos y nutrición. Otras prácticas u oficio que le va a servir ganarse la vida mediante un trabajo adquirido a través de oportunidades de capacitación.

 

Ing. Roberto Rodriguez - ADOLESCEENTES Y JOVENES RURALES 

Modificado por última vez enJueves, 17 Octubre 2019 13:44
volver arriba