Menu
Radio Cumbre - En la Cumbre de la Comunicación

TODO SOBRE LA MORTANDAD DE PECES

Yo siempre sostuve que las Sedimentaciones y Colmataciones de nuestros ríos y afluentes iban a ocasionar o apresurar el fin de nuestra raza ictícola en el río Paraguay. Pero ahora y de pronto surge una nueva amenaza, que algo altamente peligroso se está manifestando en nuestros principales canales hídricos, o sea en las partes más profunda y menos explorada por nuestros pescadores del río Paraguay.

 

Y, a pesar de las evidencias presentadas por unos amigos yo también dudo de su veracidad, pero si esto se llega a confirmar en algún laboratorio que no contamos, estamos nuevamente ante un grave peligro del que tal vez ya nunca podremos escapar. Este nuevo descubrimiento indudablemente representará un grave peligro para muchos seres vivientes de nuestra resentida naturaleza y en especial de nuestros codiciados peces, que no cuentan con ninguna protección.

Por el momento poseo la testificación de mis amigos pescadores brasiguayos que me visitan periódicamente, pero que precisamente en esta oportunidad se encontraron con la triste sorpresa de que no pudieron capturar ningún pescado como lo hacían frecuentemente. El método que ellos empleaban era los espineles, un antiguo método para capturar peces adultos, ocultos en la profundidad de nuestro río. Quiero aclarar que estos pescadores brasiguayos, aficionados en varias oportunidades lograron levantar manguruyúes de hasta cincuenta kilogramos, enormes patíes ya nunca visto y hasta algunos surubíes de medida respetable. Pero un buen día volvieron desilusionados con las manos vacías, pues no lograron capturar ni una sola pieza. Esta negativa me llamo la atención y me acerque a ellos para investigar el problema.

Lo que estos señores comentaron fue increíble, argumentaron que en la parte profunda donde ellos instalaron sus espineles por el momento corrían aguas posiblemente altamente contaminadas por algún tipo de veneno y que todas sus carnadas morían al instante al llegar a profundidad. Quiero aclarar que sus carnadas eran Mbuzú o anguila que increíblemente al instante quedaban duras, como congelas por efecto de vaya a saber que fenómeno natural.

Dudando de lo que estaba pasando, cambiaron sus espineles o equipo de pesca a otro sitio y prácticamente en una extensión de cincuenta kilómetros a la redonda sé repetía el mismo fenómeno. Quiero aclarar que estos jóvenes pescadores en su mayoría son ingenieros agrónomos y por eso llegaron a la conclusión de que este fenómeno bien podría ser consecuencia de algún producto de agros tóxicos arrojados en el río Paraguay. Ahora recordaba la última gran sequía que sufrimos en mes de febrero del año 2019 y las posteriores lluvias que inundaron estos cultivos que lógicamente fueron a parar en el río Paraguay.

Desde luego ellos no quisieron opinar mucho al respecto…

Concretamente entiendo que un descubrimiento de esta naturaleza debe ser toda una alerta roja para nuestras autoridades y el mundo entero. Lastimosamente como de costumbre nadie hará nada y muy pronto este comentario morirá en los cajones de nuestros grandes científicos biólogos que se pasan el santo día contando las estrellas.

Si en este momento contáramos con algún laboratorio científico como nuestra ONG tiene programado en el proyecto T con la cría de peces en su ambiente natural y que todos lo ignoran me imagino que las cosas pueden ser diferentes…

Pero lastimosamente estamos en el Paraguay.

Hace algún tiempo atrás, esta misma mortandad de peces mayores de profundidad se produjo a 800 kilómetros de Asunción en la zona de puerto Mortiño e isla Margarita y otros lugares de nuestros ríos con un tibio comentario, sin que nadie haya hecho absolutamente nada. Pero nuevamente hoy con este apresurado Repunte de Semana Santa que inundo gran parte del Norte arrojando una impresionante cantidad de camalotes y embalsados podridos que por años estaban contaminando este provisorio hábitat. Lógicamente estos peces aclimatados a otra oxigenación al llegar al Río Paraguay sintieron sus efectos y se produjo una nueva e inevitable mortandad.

Por lo ante dicho sigo insistiendo que la naturaleza es perfecta, pero necesita de nuestra participación para no llegar a la autoeliminación o autodestrucción de toda nuestra flora y fauna.

Actualmente la genética de nuestros peces está en serio peligro y nuestras autoridades aún a sabiendas la ocultan, pero tarde o temprano se sabrá la verdad. Yo soy responsable de mis apreciaciones y si otros opinan lo contrario sin conocer la realidad les aseguro que nuevamente terminaremos en un nuevo gran fracaso.

Supongamos que finalmente todos estos comentarios o pronósticos solo sean un sueño, felicidades, pero si se logra confirmar científicamente lo que está pasando con nuestra Naturaleza… Atájate Catalina.


Adolfo von Tumpling.

C.I. 210709

Celular 0982 881486 para cualquier comentario

 

Modificado por última vez enViernes, 05 Abril 2019 13:50
volver arriba